Raviolis de Huevos fritos con Bacon. Crumble y Teja

Huevos Fritos con Bacon Nivel Michelin: El Ravioli Inesperado
Ravioli de huevo frito con bacon. Teja crujiente y crumble de bacon

Unos raviolis inesperados rellenos de huevos fritos, servidos sobre una crema sedosa de huevo frito al aroma de bacon, coronado con teja crujiente y crumble. Texturas que contrastan: lo meloso, lo crujiente, lo intenso.
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Ravioli de huevo frito con bacon. Teja & crumble de bacon

Raviolis de Huevos fritos con Bacon. Crumble y Teja: una interpretación de alta cocina de uno de esos sabores que todos reconocemos: la del huevo frito y la del bacon.

En esta receta convertimos esa combinación tradicional en un plato elegante y sorprendente. Jugando con diferentes texturas, temperaturas y concentraciones de sabor, logramos una experiencia más completa de Raviolis.

El ravioli de wonton encierra en su interior un huevo frito con la yema fluida, mientras que la crema de huevo frito aporta untuosidad y profundidad.

El crumble y la teja de bacon completan el conjunto con dos crujientes diferentes, convirtiendo un plato aparentemente sencillo en una elaboración llena de contrastes.

Cada paso tiene una finalidad muy concreta y contribuye al resultado final:

  • ¿Por qué utilizar caldo de bacon para elaborar la crema?Porque permite reforzar el sabor ahumado sin tener que incorporar una cantidad excesiva de bacon a la crema. La infusión extrae los compuestos aromáticos del bacon y, junto con la chalota y la zanahoria, aporta una base más equilibrada.
  • ¿Por qué mantener la crema por debajo de 55 ºC?
    Porque buscamos conservar su textura emulsionada y evitar una coagulación excesiva del huevo. Una temperatura demasiado elevada podría espesarla en exceso y hacer que perdiera la textura fina y sedosa que necesitamos.
  • ¿Por qué freír la yema del ravioli durante tan poco tiempo?
    Porque la yema es el elemento central del relleno. Una cocción excesiva haría que coagulara y perderíamos el efecto de encontrar un interior caliente, cremoso y fluido al cortar el ravioli.
  • ¿Por qué cocer el ravioli solamente durante 30 segundos?
    Porque la pasta wonton necesita muy poco tiempo de cocción y el objetivo es cocinarla lo justo para que quede tierna y perfectamente sellada, mientras calentamos el huevo del interior sin terminar de cuajar la yema.

Para conseguir un buen resultado, evita estos fallos habituales:

  • Freír demasiado los huevos del relleno: si la yema comienza a cuajarse, perderemos el efecto fluido del interior.
  • Excederse con la sal en la crema: el bacon ya aporta una cantidad importante de sal y un exceso desequilibraría el conjunto.
  • No sellar correctamente el ravioli: cualquier pequeña abertura puede provocar que el huevo se escape durante la cocción.
  • No controlar el horneado del bacon: un bacon insuficientemente crujiente dará un crumble húmedo y pesado; si se quema, aportará amargor.
  • Cocer demasiado los raviolis: unos segundos de más pueden hacer que la yema termine de cuajarse y se pierda el contraste buscado.

La clave de esta receta está en preparar con antelación todos los elementos que lo permiten y dejar para el último momento únicamente aquello que realmente necesita hacerse al instante. La crema, el crumble y las tejas pueden estar preparados antes del servicio; así podremos concentrarnos en la cocción precisa del ravioli.

Y un pequeño detalle que marca la diferencia: trabajad siempre con el Raviolis bien protegido para que la pasta wonton no se reseque antes de la cocción. Además, al introducirlo en el agua, hacedlo con cuidado y sin amontonarlos. Es una elaboración delicada, pero cuando se respetan los tiempos, el resultado recompensa todo el trabajo.

Si quieres adaptar la receta, puedes probar estas opciones:

  • Ravioli de huevo y trufa: incorporar unas gotas de aceite de trufa o unas láminas de trufa fresca para llevar el conjunto hacia un perfil más aromático.
  • Versión con jamón ibérico: sustituir el bacon por recortes de jamón ibérico en la crema y utilizar jamón crujiente para el acabado.
  • Con queso curado: añadir una pequeña cantidad de queso curado rallado a la crema para aportar intensidad y una mayor sensación de untuosidad.
  • Versión vegetal: sustituir el bacon por setas muy tostadas y utilizar un caldo concentrado de setas para conseguir profundidad y sabor umami.

Aunque está planteado como un plato de alta cocina, esta elaboración puede adaptarse fácilmente a diferentes formatos.

El ravioli puede servirse como entrante, como pequeño plato dentro de un menú degustación o incluso en formato aperitivo.

La crema de huevo frito también puede utilizarse como base para otros platos, mientras que el crumble y la teja de bacon funcionan de forma independiente como elementos crujientes para carnes, verduras, cremas o huevos.

Para obtener el mejor resultado, conviene tener en cuenta algunos detalles:

  • La temperatura del aceite al freír los huevos determinará el grado de tostado y, sobre todo, el punto de la yema. Para el relleno debemos buscar una clara cocinada y una yema muy poco hecha.
  • La emulsión de la crema debe realizarse a máxima potencia y posteriormente pasarse por un colador fino para conseguir una textura completamente lisa y sedosa.
  • El bacon del crumble debe quedar perfectamente seco y crujiente antes de triturarlo. La presencia de humedad perjudicaría la textura final y reduciría su conservación.
  • La teja debe extenderse de forma uniforme y retirarse del horno todavía caliente. Si se enfría completamente sobre el molde, perderemos la posibilidad de manipularla correctamente.
  • Los 30 segundos de cocción del ravioli son orientativos pero fundamentales: deben ser suficientes para calentar el interior y cocinar la pasta sin llegar a cuajar la yema.
  • Dificultad: 🟠🟠🟠🟠⚪
    Técnicas principales: fritura · infusión · emulsión · triturado · filtrado · moldeado · sellado · horneado · deshidratación · teja · crumble · cocción de pasta · emplatado

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Raviolis de huevos fritos con bacon. Teja y crumble

Course: Huevos y PastasCuisine: J.R. FarinDifficulty: 🔴🔴🔴🔴⚪
Para cuantos

4

raviolis
Mise en place

50

minutes
Horneado Bacon

45

minutos

Un ravioli inesperado relleno de huevo frito, servido sobre una crema sedosa de huevo frito al aroma de bacon, coronado con teja crujiente y crumble. Texturas que contrastan: lo meloso, lo crujiente, lo intenso.

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Ingredientes

  • PARA LA CREMA DE HUEVO FRITO
  • 100 gr Recortes bacon

  • 150 gr Agua mineral

  • 1 Chalota (unidad)

  • 1 Zanahoria (unidad)

  • 2 Huevos

  • 60 ml Caldo de bacon o pollo

  • c.n. Aceite para freir

  • PARA EL RAVIOLI
  • 4 Huevos (unidad)

  • 8 láminas Wonton

  • 100 ml Aceite oliva suave

  • c.n. Sal y pimienta

  • PARA LA TEJA DE BACON
  • 60 gr Bacon en cubos

  • 65 gr Clara de huevo

  • 25 gr Mantequilla

  • 40 gr Harina común

  • 1 gr Sal

  • PARA EL CRUMBLE DE BACON
  • 100 gr Lonchas de bacon

  • 80 gr Miga de pan

Elaboración

  • CREMA DE HUEVO FRITO
  • Para empezar con la crema de huevo frito, vamos a poner abundante aceite en una sartén y, cuando esté caliente, freímos los huevos, uno a uno. Una vez fritos, los pasamos a un plato y los reservamos.
  • Mientras, vamos a preparar un caldo de bacon que utilizaremos para aromatizar la crema. En un cazo ponemos el mismo peso de recortes de bacon que de agua mineral. Añadimos una chalota partida por la mitad y una zanahoria, también cortada por la mitad.
  • Tapamos, llevamos a ebullición y dejamos cocer durante 15 minutos. Después apagamos el fuego y dejamos que infusione unos minutos, hasta que pierda un poco de temperatura. Colamos y reservamos.
  • Ahora sí, vamos con la crema. En el vaso de la batidora, o en la Thermomix, ponemos los dos huevos fritos, 60 mililitros de nuestro caldo de bacon y una pizca de sal, muy poca.
  • Trituramos a máxima potencia hasta conseguir una crema bien lisa y perfectamente emulsionada. Para terminar, la pasamos por un colador o un chino. Así eliminamos cualquier pequeña impureza y conseguimos una textura todavía más fina.
  • Pasamos la crema a un recipiente apto para el calor, la tapamos y la mantenemos caliente al baño maría. Eso sí, el agua no debe superar los 55 grados.
  • RAVIOLIS
  • Para los raviolis vamos a freír un par de huevos más, pero esta vez queremos que la yema quede muy poco hecha. Por eso utilizaremos un aceite no demasiado fuerte y los cocinaremos lo justo.
  • Una vez fritos, los ponemos sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite y los troquelamos con un cortapastas, eliminando el exceso de clara. Ya tenemos el relleno. Ahora solo nos queda vestirlo de ravioli.
  • Extendemos las láminas de pasta wonton sobre la mesa de trabajo y las pintamos ligeramente con clara de huevo. Esto nos ayudará a que después queden bien selladas.
  • Colocamos en el centro de una de las láminas el huevo frito troquelado y cubrimos con otra lámina de pasta wonton.
  • Con la parte roma del cortapastas presionamos alrededor del huevo para soldar las dos láminas y, después, utilizamos la parte con filo para cortar y dar forma al ravioli.
  • Mientras terminamos todos los raviolis, vamos a preparar algo que les va a dar un toque crujiente y un sabor a bacon muy potente: nuestro crumble.
  • CRUMBLE DE BACON
  • Vamos a preparar una especie de crumble, un desmigado con textura de arenilla, pero con un protagonista muy claro: el bacon.
  • En el fondo de una bandeja de horno colocamos papel de cocina y, encima, extendemos unas finas lonchas de bacon. Por cierto, todo el bacon que utilizamos en esta receta es bacon ahumado.
  • Cubrimos las lonchas con un tapete de silicona y colocamos encima algo pesado y plano. En mi caso, una bandeja de Pyrex perfectamente apta para el horno.
  • Lo introducimos en el horno, precalentado a 160 grados, durante unos 45 minutos. El peso hará que el bacon quede completamente plano y, sobre todo, muy crujiente.
  • Cortamos unas rebanadas de pan y nos quedamos únicamente con la miga. La cortamos en cubos de aproximadamente un centímetro y la ponemos también en el horno, junto al bacon.
  • Queremos que el pan se seque y coja muy poco color. En cuanto esté seco, lo retiramos y lo reservamos mientras dejamos que el bacon termine de hacerse.
  • Retiramos la bandeja, levantamos el tapete de silicona y aquí tenemos unas estupendas lonchas de bacon: crujientes, quebradizas, casi como si fueran de cristal.
  • Y como para este crumble no necesitamos añadir ningún ingrediente más, ponemos el pan en el vaso del molinillo de café, rompemos las lonchas de bacon y trituramos a máxima potencia.
  • Buscamos un polvo fino y suelto, con todo el sabor del bacon ahumado. Una vez listo, lo guardamos en un lugar fresco y seco.
  • TEJA DE BACON
  • Empezamos cortando unos dados de bacon. Primero retiramos la corteza, cortamos el bacon a lo largo formando tiras y, después, hacemos dados de aproximadamente 1/2 centímetro.
  • Si veis que tiene demasiada grasa, podemos retirar un poco. Al final necesitamos 65 gramos.
  • En un cazo ponemos la mantequilla junto con el bacon y lo cocinamos a fuego suave. Queremos que se vaya tostando poco a poco, hasta quedar bien dorado. En unos 4 minutos lo tendremos listo.
  • Lo dejamos reposar un momento para que pierda algo de calor.
  • A continuación, volcamos en un procesador el bacon sofrito junto con su grasa y añadimos el resto de ingredientes: la clara de huevo, la harina y una punta de sal.
  • Trituramos a máxima potencia hasta conseguir una masa fina, brillante y de un bonito color rosado. La dejamos reposar un par de minutos.
  • Para hacer las tejas, extendemos la masa sobre el molde de silicona, procurando rellenar bien todo el dibujo. Alisamos con una paletina y retiramos el exceso con una rasqueta. Así conseguiremos una teja fina y uniforme.
  • Horneamos a 170 grados durante 12 minutos, todavía calientes, las desmoldamos con ayuda de unas pinzas y las dejamos sobre papel absorbente.
  • ACABADOS Y EMPLATADO
  • Ponemos agua a hervir, esta vez sin sal, y cuando rompa el hervor introducimos con cuidado los raviolis.
  • Los cocemos durante 30 segundos. Con este tiempo, y sin necesidad de refrescarlos después, tendremos la pasta en su punto y conseguiremos que la yema del interior esté caliente y, sobre todo, fluida.
  • En el fondo de un plato sopero ponemos una cantidad generosa de la crema de huevos fritos que hemos mantenido caliente al baño maría.
  • Encima colocamos un ravioli. En este caso hemos utilizado huevos XL, así que, dependiendo del tamaño, si utilizáis un huevo más pequeño podéis poner dos raviolis.
  • Espolvoreamos el crumble de bacon, primero sobre el ravioli y después un poquito alrededor.
  • Para aportar un punto de contraste, colocamos rodeando el ravioli unas pequeñas ramas de perejil frito y bien crujienteí, rematamos con nuestra teja de bacon, colocándola justo por encima de la yema.
  • Es una receta que requiere un poco de mimo, no nos vamos a engañar. Pero si algún día os falta tiempo, os propongo un plan mucho más sencillo: preparad la crema de huevos fritos, añadidle un par de lonchas de bacon bien crujiente, coged pan... mucho pan, y disfrutad de la experiencia en silencio y con los ojos cerrados.

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