Pasta anneletti con Boloñesa de jarrete de ternera y castañas

Pasta con Boloñesa de jarrete de ternera y castañas
Pasta Boloñesa, Ragú de Ossobuco y Castañas: Pasta con Sabor a Otoño

Una pasta con una boloñesa que en lugar de picar la carne y verduras y cocerlo todo junto desde el principio, primero braseo el ossobuco deshuesado en pieza con las verduras, un bouquet de hierbas aromáticas y pasta de tomate…
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Pasta con Ossobuco y Castañas | Un Ragú de Alta Cocina en Casa

Pasta con Boloñesa de ternera y castañas

Una receta de otoño que combina la profundidad de un ragú tradicional de jarrete de ternera, cocinado lentamente al vino tinto, con la delicadeza de una pasta anelletti y una espiral cremosa de castañas.

Una elaboración donde el sabor de los guisos clásicos se encuentra con técnicas de alta cocina, jugando con diferentes texturas, aromas y contrastes para conseguir un plato tan sabroso como elegante.

Cada paso tiene una finalidad muy concreta y contribuye al resultado final:

  • ¿Por qué se dora la carne antes del braseado?
    El dorado provoca la reacción de Maillard, responsable de desarrollar nuevos compuestos aromáticos y aportar profundidad de sabor. Además, los jugos y residuos adheridos al fondo de la cazuela se recuperan posteriormente mediante la incorporación del vino, enriqueciendo la salsa.
  • ¿Por qué se utiliza agar-agar en la espiral de castañas?
    El agar-agar permite transformar la crema de castañas en un gel firme y moldeable, capaz de conservar la forma de la espiral durante el emplatado. A diferencia de otros gelificantes, necesita alcanzar la ebullición para activarse y proporciona una estructura estable una vez enfriado.

Para conseguir un buen resultado, evita estos fallos habituales:

  • Dorado insuficiente de la carne: impide desarrollar toda la profundidad aromática que necesita un buen ragú. Es importante dorar todas las caras sin amontonar la pieza.
  • Exceso de temperatura durante el braseado: una ebullición intensa puede endurecer las fibras musculares y provocar una cocción irregular. El líquido debe mantenerse a fuego muy suave.
  • Mala activación del agar-agar: si no alcanza la ebullición, puede no gelificar correctamente. También es importante respetar la proporción para evitar una textura excesivamente rígida.

En un buen ragú, la paciencia es uno de los ingredientes fundamentales. No tengamos prisa durante el braseado: una cocción lenta y controlada permitirá transformar el colágeno del jarrete en gelatina natural, consiguiendo una carne melosa y una salsa con cuerpo.

Recomiendo preparar el ragú el día anterior, ya que el reposo en frío favorece la integración de los sabores y facilita su manipulación. Al calentarlo, añadiremos un poco de salsa para recuperar toda su jugosidad.

Si quieres adaptar la receta, puedes probar estas opciones:

  • Sustitución de la carne: podemos elaborar el ragú con carrilleras de ternera o morcillo, manteniendo el mismo procedimiento de braseado y ajustando los tiempos según la pieza.

Esta elaboración puede convertirse en un plato principal de una carta de otoño o invierno, especialmente en menús degustación donde se quiera combinar una base de cocina tradicional con una presentación contemporánea.

El ragú también puede utilizarse como relleno de raviolis, canelones o pasta fresca, mientras que la crema de castañas gelificada permite crear guarniciones decorativas para carnes braseadas, aves y platos de caza.

  • Braseado: el tiempo de cocción es orientativo. La carne estará lista cuando el colágeno se haya transformado y el jarrete pueda picarse fácilmente sin perder su jugosidad.
  • Reducción de la salsa: debe realizarse progresivamente y a fuego suave. Buscamos concentración de sabor y una textura capaz de napar la carne, sin necesidad de añadir espesantes.
  • Gelificación de las castañas: el agar-agar debe hervir correctamente y distribuirse de manera homogénea. Es recomendable trabajar con rapidez al rellenar el molde, ya que comienza a gelificar cuando pierde temperatura.
  • Mise en place: preparación y organización de ingredientes.
  • Reacción de Maillard: dorado de la carne.
  • Braseado: cocción lenta en recipiente cerrado con líquido aromático.
  • Reducción y concentración: elaboración de una salsa ligada por concentración natural.
  • Gelificación: utilización de agar-agar para obtener una estructura moldeable.
  • Dificultad: 🔴🔴🔴⚪⚪

Una receta que demuestra cómo un guiso tradicional puede transformarse en un plato de alta cocina sin perder su esencia.

Si te gustan las elaboraciones de carne cocinadas lentamente y las presentaciones cuidadas, te recomiendo descubrir también nuestra receta de “Ternera asada, terrina de espinacas, patatas y anchoas,” otra propuesta donde el producto principal y el trabajo de las guarniciones adquieren todo el protagonismo.

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Pasta con Boloñesa de Ternera y castañas

Course: Pan y PastaCuisine: J.R. FarinDifficulty: 🔴🔴🔴⚪⚪
Cantidad

4

Coronas
Mise en place

50

minutes
Braseado Jarrete

3

hours 

Aprende a preparar una salsa boloñesa de jarrete de ternera con un toque otoñal de castañas. Una receta con técnica profesional para casa.

Productos que utilizo comprados en AMAZON

Ingredientes

  • PARA EL RAGÚ DE JARRETE (OSSOBUCO)
  • 800 gr Ossobuco Ternera

  • 150 gr Cebolla

  • 80 gr Rama de apio

  • 120 gr Zanahorias

  • 20 gr Pasta tomate

  • 1 Bouquet de hierbas

  • 350 ml Vino tinto

  • 450 ml Agua mineral

  • 30 ml Aceite de oliva

  • PARA LAS PASTA ANNELETTI
  • 200 gr Anneletti

  • 20 gr Parmesano rallado

  • 40 ml Salsa Ragú

  • PARA LA ESPIRAL DE CASTAÑAS
  • 100 gr Castañas asadas y peladas

  • 100 ml Caldo de pollo o verdura

  • 35 ml Crema de leche

  • 10 gr Miel de castaño

  • 1 ,5 gr Agar agar

  • ACABADOS
  • Ramas de Tomillo y Romero

  • Granos de granada

Elaboración

  • PREPARACIÓN (MISE EN PLACE)
  • Para la receta de hoy vamos a utilizar una pieza de ossobuco, concretamente el jarrete de ternera o morcillo. En este caso, le hemos retirado el hueso, por lo que trabajaremos con la misma pieza, pero deshuesada.
  • Para mantener su forma durante la cocción, la atamos con hilo de bramante, o hilo de cocina. De momento no vamos a añadir sal ni especias; ya iremos construyendo el sabor durante la elaboración.
  • Por otro lado, vamos preparando las verduras que servirán de base para el braseado. Las cortamos en mirepoix. Utilizaremos apio, sin las hojas, zanahoria pelada y cebolla. Una vez cortadas, las reservamos en un bol.
  • Preparamos también un bouquet garni, nuestro pequeño atadillo de hierbas aromáticas. En este caso, vamos a utilizar tomillo, romero y laurel. Lo dejamos junto a las verduras y ya tenemos todo listo.
  • BRASEADO DEL JARRETEt
  • En una cazuela de hierro esmaltado ponemos un poco de aceite de oliva suave, lo calentamos y comenzamos dorando la carne por todas sus caras.
  • Aquí buscamos un buen dorado, esa reacción de Maillard que nos va a aportar muchísimo sabor y profundidad al resultado final.
  • Cuando tengamos la carne bien dorada, la retiramos y aprovechamos esa misma cazuela para cocinar las verduras. Las dejamos unos cinco minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que empiecen a ablandarse.
  • Incorporamos la pasta de tomate y el bouquet garni. Removemos bien y dejamos que todo se tueste ligeramente, sin que llegue a coger demasiado color.
  • Volvemos a introducir la carne en la cazuela y añadimos el vino tinto. Y aquí un pequeño consejo: utilicemos un vino que también nos apetezca beber, porque sus aromas van a formar parte de la salsa.
  • Dejamos reducir hasta aproximadamente la mitad, para concentrar su sabor antes de continuar.
  • A continuación, con el vino ya reducido, añadimos el agua mineral. Tapamos la cazuela y dejamos cocinar a fuego muy suave hasta que la carne esté completamente tierna. De vez en cuando le damos la vuelta para que la cocción sea uniforme.
  • SALSA & TRINCHADO
  • Cuando esté completamente tierna, la retiramos de la cazuela. En mi caso, después de unas 3 horas de cocción. Retiramos también el bouquet de hierbas
  • La dejamos reposar ligeramente y la cubrimos con papel de aluminio para que mantenga el calor mientras nos ocupamos de la salsa.
  • Colamos todo el contenido de la cazuela a través de un chino, presionando suavemente las verduras para recuperar todos sus jugos y aprovechar al máximo el sabor del braseado.
  • Pasamos la salsa a un cazo y la ponemos a reducir a fuego suave. Poco a poco irá perdiendo agua, concentrando sus sabores y adquiriendo una textura más densa y ligada.
  • Dejamos que reduzca hasta conseguir una salsa con cuerpo, de esas que realmente envuelven la carne y la pasta. Una vez lista, la reservamos tapada y en caliente.
  • Mientras tanto, retiramos el hilo de bramante y picamos el jarrete a cuchillo. No buscamos una carne completamente deshecha, sino conservar pequeños trozos irregulares que nos permitan disfrutar de toda su textura.
  • Ponemos la carne cortada en un bol, Añadimos un poco de la salsa que acabamos de reducir y mezclamos con cuidado para que la carne quede bien jugosa, ligada y llena de sabor.
  • Y ya tenemos nuestro ragú prácticamente listo. Lo mantenemos tapado y en caliente, colocando el bol sobre un baño maría mientras continuamos con el resto de la receta.
  • ESPIRAL DE CASTAÑAS
  • Para preparar esta elaboración, ponemos en un cazo el caldo de pollo, la crema de leche, la miel de castaño y el agar-agar.
  • Mezclamos bien con unas varillas para integrar todos los ingredientes y llevamos la preparación a ebullición.
  • Cuando empiece a hervir, incorporamos las castañas asadas y peladas. Dejamos que la mezcla vuelva a levantar el hervor y retiramos del fuego.
  • Pasamos todo al vaso de la batidora, incluyendo el líquido de cocción, y trituramos hasta conseguir una crema fina y homogénea.
  • Para conseguir una textura todavía más fina, pasamos la crema por un colador de malla.
  • Ahora pasamos la crema al molde de espiral. Distribuimos bien la mezcla y alisamos la superficie para que quede lo más uniforme posible.
  • Cubrimos con papel de cocina y llevamos el molde a la nevera, donde dejaremos que gelifique en frío.
  • LA PASTA (ANNELETTI)
  • Ponemos abundante agua con sal en una olla y la llevamos a ebullición. Cuando empiece a hervir, incorporamos la pasta y la cocemos siguiendo las indicaciones del fabricante. Una vez cocida, la escurrimos, la refrescamos y la pasamos a un bol amplio.
  • Ahora vamos a darle sabor. Añadimos unas cucharadas de la salsa de nuestro braseado y mezclamos con cuidado. Incorporamos también un poco de parmesano rallado y volvemos a remover.
  • Para el montaje, colocamos un aro de emplatar de 8 cm en el centro del plato y empezamos a disponer los anelletti uno a uno, formando una corona alrededor del aro.
  • Vamos colocándolos con un poco de paciencia, procurando que queden bien ordenados y que la estructura sea regular. No hay que tener prisa, porque este pequeño detalle es el que nos dará una presentación mucho más limpia.
  • Una vez formada la corona, ya tenemos prácticamente lista la base de nuestro plato. Vamos ahora con el montaje final.
  • ACABADOS Y EMPLATADO
  • Sacamos el molde de la espiral de castañas de la nevera, le damos la vuelta y, con mucho cuidado, desmoldamos las espirales. Las reservamos mientras terminamos de preparar el plato.
  • Retiramos también el ragú del baño maría y ya podemos empezar a montar.
  • En el centro de nuestra corona de anelletti colocamos el ragú de jarrete. Lo distribuimos con cuidado, procurando que quede bien jugoso y con una altura uniforme. Podemos presionar ligeramente para darle forma.
  • Retiramos el aro de emplatar con cuidado y comprobamos que la corona mantiene su estructura. Ahora colocamos nuestra espiral de castañas sobre el ragú.
  • Para terminar, añadimos unas pequeñas ramitas de tomillo y romero y unas pepitas de granada, que aportarán un pequeño contraste de dulzor, acidez y textura.
  • Y para acabar, dibujamos unos pequeños puntos de nuestra salsa alrededor de la corona. Además de aportar un último toque visual, nos darán ese extra de melosidad y sabor al degustar la pasta.
  • Esta elaboración está inspirada en una receta de la genial chef italiana Michela Mattioli, a quien desde aquí quiero dar las gracias por la inspiración.

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