Canutillo de tortilla de patatas cremoso y caviar de cebolla

Canutillo de tortilla de patatas, cremoso y caviar de cebolla
Canutillo de hojaldre relleno de tortilla de patatas, cremoso y caviar de cebolla

Tortilla de patatas ¿Con cebolla o sin cebolla? El debate eterno de la tortilla española tiene hoy una respuesta que nunca esperabas.
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Canutillo de hojaldre, tortilla de patatas y caviar de cebolla

La Tortilla de patatas es mucho más que una receta popular.

Se trata de uno de los grandes símbolos de la cocina española y de una elaboración que ha sabido mantenerse vigente generación tras generación.

Su sabor, textura y versatilidad la convierten en una protagonista habitual tanto en bares como en hogares.

En propuestas más innovadoras, como el Canutillo de tortilla de patatas cremoso y caviar de cebolla, este clásico demuestra que todavía tiene mucho que aportar a la cocina actual.

Aunque existen varias teorías sobre su nacimiento, la mayoría sitúan el origen de la tortilla de patatas entre los siglos XVIII y XIX.

Algunos historiadores gastronómicos apuntan a que surgió como un plato sencillo, económico y saciante elaborado con ingredientes básicos:

  • Patatas
  • Huevos
  • Aceite de oliva

Con el tiempo, la receta fue evolucionando hasta convertirse en una de las preparaciones más representativas de España.

Según la Real Academia de Gastronomía, la tortilla española forma parte esencial del patrimonio culinario nacional.

La popularidad de este plato no es casual. Hay varios factores que explican su enorme éxito.

Sus principales virtudes:

  • Es sencilla y reconocible
  • Combina con todo tipo de acompañamientos
  • Puede servirse caliente o fría
  • Funciona tanto en cocina tradicional como creativa
  • Tiene una textura muy característica

Además, cada región y cada cocinero aportan su propio estilo, algo que mantiene vivo el debate gastronómico alrededor de la tortilla.

La eterna discusión: ¿con cebolla o sin cebolla?

Pocas cuestiones generan tanta conversación culinaria en España.

Los defensores de cada versión tienen argumentos muy claros:

TORTILLA CON CEBOLLA

  • Más jugosa
  • Toques dulces y caramelizados
  • Mayor cremosidad

TORTILLA SIN CEBOLLA

  • Sabor más intenso a huevo y patata
  • Textura más compacta
  • Elaboración más clásica para algunos puristas

Este debate ha ayudado a convertir la tortilla de patatas en un auténtico fenómeno cultural.

En los últimos años, muchos chefs han reinterpretado este clásico mediante técnicas y presentaciones innovadoras.

Actualmente es habitual encontrarla en formatos como:

  • Espumas
  • Pinchos gourmet
  • Tortillas melosas
  • Versiones trufadas
  • Elaboraciones en miniatura
  • Canutillos crujientes

Estas reinterpretaciones mantienen la esencia del plato, pero aportan una experiencia gastronómica más sofisticada.

La Academia Española de Gastronomía destaca precisamente la capacidad de la cocina española para modernizar recetas tradicionales sin perder identidad.

Hay detalles poco conocidos que hacen todavía más interesante este plato:

  • Es uno de los platos españoles más reconocidos internacionalmente
  • Existe un Día Mundial de la Tortilla de Patatas
  • Se sirve tanto en tapas como en alta cocina
  • Ha inspirado concursos gastronómicos en toda España
  • Cada familia suele tener su propia versión

La tortilla de patatas sigue siendo uno de los grandes emblemas de la cocina española.

Tradicional o reinventada, su capacidad para adaptarse a nuevas tendencias gastronómicas demuestra que continúa más viva que nunca.

Preparaciones modernas como el Canutillo de tortilla de patatas cremoso y caviar de cebolla son el mejor ejemplo de cómo un clásico puede evolucionar sin perder su esencia.

Para cerrar, si te apetece explorar un aperitivo brutal aquí te dejo el enlace a nuestras famosas “Patatas bravas”

Son unos Churros de patata crujientes, rellenos de una mayonesa de ajo suave y servidos con una salsa brava especiada

Una receta distinta perfecta para compartir

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Canutillo de tortilla de patatas, cremoso y caviar de cebolla

Course: AperitivosCuisine: EspañolaDifficulty: Ayudante
Para Cuantos?

12

unidades
Mise en place

45

minutes
Cocción y Horneado

28

minutes

¿Con cebolla o sin cebolla? El debate eterno de la tortilla española tiene hoy una respuesta que nunca esperabas.

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Ingredientes

  • TORTILLA DE PATATAS
  • 5 Huevos camperos

  • 500 gr Patata Agria

  • c. n. Aceite de oliva o girasol

  • CREMOSO DE CEBOLLA
  • 500 gr Cebolla blanca

  • 50 gr Mantequilla

  • 50 gr Agua mineral

  • 4 gr Sal

  • CAVIAR DE CEBOLLA
  • 350 gr Cebolla amarilla

  • 20 gr Aceite de oliva

  • 25 gr Salsa de soja

  • 500 ml Agua mineral

  • c.n Agar

  • 400 ml Aceite de girasol (Enfríado)

  • CANUTILLOS Y…
  • 250 gr Hojaldre

  • c.n. Mantequilla para engrasar

  • 1 huevo batido (brillo)

  • Polvo de patatas (opcional)

  • Hierbas frescas

Elaboración

  • TORTILLA DE PATATAS
  • Antes de nada, metemos en el congelador un vaso con aceite de girasol. Luego veréis para qué sirve.
  • Vamos a empezar con la tortilla de patatas. Lo primero, elegir bien la variedad de patata. Yo suelo usar patata agria, aunque también podéis usar Kennebec o incluso una variedad más todoterreno como la Monalisa.
  • Una vez escogidas, las pelamos y las cortamos como más os guste. Yo voy a hacerlas en láminas de unos 3 o 4 milímetros de grosor. Y una vez cortadas, no hace falta lavarlas; son patatas con bastante almidón y poca agua.
  • Para dejarlo todo preparado, cascamos los huevos en un bol, añadimos un poco de sal y los batimos ligeramente con un tenedor. Sin espumarlos demasiado, que esto no es un merengue.
  • El siguiente paso es freír las patatas. El aceite os lo dejo a vuestra elección: girasol o un oliva suave.
  • Calentamos el aceite hasta unos 150 grados y añadimos las patatas.
  • Lo ideal es que se vayan pochando poco a poco, sin que el aceite esté demasiado fuerte. Yo las he tenido unos 12 minutos, aunque dependerá de la variedad de la patata y del tipo de corte.
  • Pasado ese tiempo, subo un poco el fuego para que cojan algo de color, moviéndolas con cuidado para no romperlas.
  • Después las escurrimos y dejamos que se templen un poco.
  • Con las patatas ya templadas, las añadimos al huevo batido, mezclamos bien y rectificamos de sal si hace falta.
  • Antes de hacer la tortilla, dejamos reposar la mezcla de huevo y patata unos 15 minutos.
  • Ponemos una sartén al fuego con un poco del aceite que hemos usado para freír las patatas y, cuando esté caliente pero sin humear, vertemos la mezcla.
  • Bajamos un poco el fuego y la vamos cuajando a nuestro gusto.
  • Cuando tenga el punto que buscamos, le damos la vuelta y terminamos de cuajar por el otro lado. Aquí cada casa tiene su estilo y su punto ideal de tortilla. Yo, para esta receta, la voy a dejar bastante jugosa.
  • La retiramos y la dejamos a temperatura ambiente mientras seguimos con las cebollas.
  • CREMOSO DE CEBOLLA
  • Usamos cebolla blanca tiene un sabor intenso y es perfecta para cocciones largas, y la cortamos en plumas, en juliana fina.
  • Ponemos la cebolla en un recipiente junto con la sal, los dados de mantequilla y el agua mineral. Encendemos el fuego suave, tapamos y dejamos que se rehogue lentamente, removiendo de vez en cuando.
  • Aquí lo importante es que la cebolla se cocine tapada para que no pierda humedad, y sobre todo mantener un fuego suave para que no coja color. Buscamos justo lo contrario de una cebolla caramelizada. (Yo la he tenido alrededor de 1 hora.)
  • Después la pasamos al vaso de la batidora y trituramos a máxima potencia hasta conseguir un puré muy fino y totalmente liso.
  • Una vez listo, lo pasamos a una manga desechable y lo reservamos a temperatura ambiente.
  • CAVIAR DE CEBOLLA
  • La cortamos igual, en juliana, pero esta vez usamos cebolla amarilla es una cebolla que con la cocción se vuelve suave y dulce. Aquí sí buscamos caramelizarla y que coja bastante color.
  • Ponemos un chorrito de aceite de oliva en un cazo, añadimos la cebolla junto con una pizca de sal y la cocinamos destapada, removiendo de vez en cuando para que vaya caramelizando sus propios azúcares.
  • Cuando esté bien dorada, añadimos la salsa de soja, mezclamos y vertemos el agua mineral.
  • Llevamos a ebullición y, ahora sí, tapamos el cazo. Dejamos hervir muy suave durante unos 15 minutos.
  • Al final obtendremos un caldo de cebolla tostada con muchísimo sabor. Es el momento de filtrar este caldo de cebolla.
  • Lo pasamos por un colador de malla fina y dejamos que escurra por decantación, sin presionar demasiado.
  • Os acordaís del vaso de aceite que pusimos en el congelador, pues es el momento de sacarlo
  • ñadimos el agar al caldo, batimos y llevamos a ebullición. Después lo pasamos a un biberón.
  • Ahora vamos dejando caer pequeñas gotas del caldo sobre el aceite frío. Las gotas se irán cuajando al instante y caerán al fondo formando una especie de caviar de cebolla.
  • Cuando lo tengamos listo, lo colamos. Y sí, el aceite se puede volver a reutilizar sin problema.
  • Lavamos las esferas en un bol con agua, las escurrimos bien y las reservamos en un tarro.
  • CANUTILLOS DE HOJALDRE
  • Marcamos tiras de unos 2 centímetros de ancho sobre una plancha de hojaldre bien fría. Con ayuda de una rueda de pizza, cortamos tiras de unos 30 centímetros de largo y las reservamos un momento en frío.
  • Mientras tanto, engrasamos los moldes de canutillo con un poco de mantequilla en pomada ayudándonos de un pincel.
  • Después vamos enrollando las tiras de hojaldre alrededor de los moldes, montando ligeramente cada vuelta sobre la anterior.
  • Batimos un huevo y pintamos bien los hojaldres. Los colocamos separados sobre una bandeja con papel de horno.
  • Horneamos a 200 grados durante unos 15 minutos, hasta que estén bien dorados y brillantes.
  • Los dejamos templar unos minutos antes de desmoldarlos y reservarlos.
  • ACABADOS**
  • Para terminar y montar el aperitivo, cortamos unos trozos de tortilla y los rompemos ligeramente con ayuda de un cuchillo y un tenedor.
  • Una vez lista, la pasamos a una manga pastelera.
  • Vamos rellenando los canutillos procurando que queden bien llenos, presionando ligeramente desde los extremos.
  • Cuando los tengamos todos rellenos, espolvoreamos un poco de patata en polvo por encima.
  • ya tendríamos todo listo para emplatar.
  • EMPLATADO
  • Rellenamos una copa alta, tipo cóctel, con el cremoso de cebolla. Encima colocamos un plato pequeño con una blonda.
  • Sobre el plato ponemos los canutillos y decoramos con algunas hierbas frescas, dejando el caviar de cebolla aparte.
  • Después se retira el plato superior y cada invitado coge su canutillo. Si quiere versión “con cebolla”, puede mojarlo en el cremoso y añadir un poco de caviar de cebolla por encima.
  • Si preferís una presentación individual, podéis hacer exactamente lo mismo, pero terminando cada canutillo con un punto de cremoso y un poco de caviar encima.
  • Lo servís en copas individuales con algo más de cremoso aparte por si alguien quiere potenciar todavía más el sabor a cebolla.

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