Fideos cremosos con Bogavante, Albahaca y flores de Salvia

Fideos con Bogavante Nivel Michelin: El Secreto de la Crema de Bogavante
Fideos con crema de Bogavante y Albahaca

En esta receta preparamos unos fideos melosos cocidos en una intensa crema de bogavante elaborada con el coral y las cáscaras de un espectacular Bogavante Azúl y Albahaca.
En mi canal de YouTube encontrarás muchas más recetas con técnica profesional y sabor auténtico.
→ Suscríbete aquí al canal

Fideos con crema de Bogavante y Albahaca

El bogavante es uno de los mariscos más apreciados en la gastronomía por su sabor intenso, su textura firme y su gran presencia en platos tradicionales y creativos.

Aunque muchas veces se habla de él de forma genérica, existen importantes diferencias entre el bogavante azul europeo y el llamado bogavante negro o americano.

Conocerlas ayuda a valorar mejor cada variedad y a entender por qué el bogavante azul del Cantábrico es tan apreciado en cocina.

El bogavante es un crustáceo marino de gran tamaño perteneciente a la familia Nephropidae. Se caracteriza por:

  • Dos grandes pinzas delanteras.
  • Caparazón duro y resistente.
  • Carne firme y jugosa.
  • Sabor intenso a marisco.

Habita en fondos rocosos y aguas frías, donde encuentra refugio entre grietas y cuevas submarinas.

El bogavante azul europeo (Homarus gammarus) es el más valorado en España, especialmente el capturado en el Cantábrico y la costa atlántica.

Rasgos principales:

  • Color azul oscuro con matices violáceos.
  • Pinzas grandes y robustas.
  • Carne más fina y delicada.
  • extura firme pero muy jugosa.

El bogavante azul del Cantábrico destaca por criarse en aguas frías y ricas en nutrientes, algo que influye directamente en la calidad de su carne.

Dónde se captura

Las principales zonas de captura son:

  • Costa cantábrica.
  • Galicia.
  • Bretaña francesa.
  • Irlanda y Reino Unido.

El llamado bogavante negro americano (Homarus americanus) procede principalmente de la costa este de Norteamérica y Canadá.

  • Color más oscuro, entre negro y marrón.
  • Mayor tamaño medio.
  • Carne algo más suave en sabor.
  • Textura menos firme.
  • Precio generalmente más económico.

Es muy habitual en mercados internacionales debido a su elevada disponibilidad y producción.

Aunque ambos pertenecen a la misma familia, presentan diferencias claras tanto en apariencia como en sabor.

COLOR

  • Bogavante azul europeo: tonos azulados y violáceos.
  • Bogavante americano: color negro o marrón oscuro.

SABOR

  • El europeo tiene un sabor más intenso y elegante.
  • El americano resulta más suave y menos persistente.

TEXTURA

  • El bogavante azul ofrece una carne más firme.
  • El americano tiene una textura algo más blanda.

TEXTURA

  • El bogavante azul suele alcanzar precios más altos.
  • El americano es más accesible y abundante.

El bogavante azul del Cantábrico es especialmente apreciado por chefs y aficionados a la cocina marinera.

Su sabor profundo combina muy bien con arroces, guisos marineros y platos de pasta con carácter mediterráneo.

Además, su captura tradicional y su menor disponibilidad lo convierten en un producto muy exclusivo dentro de la gastronomía española.

El bogavante azul europeo, y especialmente el del Cantábrico, destaca por su sabor intenso, textura firme y gran calidad gastronómica.

Frente a él, el bogavante americano ofrece una opción más abundante y económica, aunque con matices más suaves.

Ambas variedades tienen su lugar en cocina, pero el bogavante azul sigue siendo uno de los mariscos más valorados de la gastronomía atlántica.

Para cerrar, si te apetece explorar otras recetas confeccionadas con crustáceos, te dejo el enlace a una de las últimas recetas del blog: Paté de Berenjena, Gambas desnudas y fondo de Curry Rojo

Una receta distinta perfecta para esta estación.

Imprimir la receta

Fideos Cremosos Con Bogavante, Albahaca y Flores de Salvia

Course: PastaDifficulty: Cocinero
Cuantos?

4

pax
Mise en place

1

hour 
Cocción Total

15

minutes

Preparamos unos fideos melosos cocidos en una intensa crema de bogavante elaborada con el coral y las cáscaras de un espectacular bogavante azul...

Productos que utilizo comprados en AMAZON

Ingredientes

  • PARA EL BOGAVANTE Y LOS FIDEOS
  • 1 Bogavante (600-700 gramos)

  • 250 gr Mirepoix verduras

  • 1 Ramillete de hierbas

  • 2 Hojas de laurel

  • 6 Granos de pimienta

  • 250 gr Fideos para fideuá

  • 500 ml Caldo pescado

  • 250 gr Crema de bogavante

  • 20 gr Parmesano rallado

  • 10 gr Cebollino picado

  • c.n. Pimenton

  • c.n Hierbas y flores de salvia

  • PARA LA CREMA DE BOGAVANTE
  • 150 gr Cáscaras bogavante

  • 20 gr Mantequilla

  • 10 ml Aceite de oliva

  • 40 gr Chalota picada

  • 30 ml Brandi

  • 20 gr Tomate concentrado

  • 250 gr Agua de cocción

  • 200 ml Crema de leche

  • PARA EL ACEITE DE ALBAHACA
  • 50 gr Hojas de Albahaca

  • 100 ml Aceite Girasol

Elaboración

  • COCCIÓN DEL BOGAVANTE
  • Primero preparamos una mirepoix de verduras para aromatizar el agua de cocción: cebolla, puerro, zanahoria y apio.
  • ñadimos también unos aromáticos, como unas hojas de laurel y unos granos de pimienta.
  • Por otra parte, colocamos el bogavante sobre una tabla de madera y lo atamos con hilo de cocina.
  • Esta técnica nos ayudará a que quede recto durante la cocción y a evitar que la cola se curve.
  • Una vez atado, colocamos en el fondo de una besuguera —o cualquier recipiente amplio— las verduras y los aromáticos.
  • Ponemos encima la placa, cubrimos con agua y añadimos sal, aproximadamente 3 gramos por litro.
  • Llevamos el recipiente al fuego y, cuando el agua empiece a hervir, sumergimos el bogavante. Lo cocemos tapado durante 3 minutos.
  • Pasado ese tiempo, apagamos el fuego y dejamos que el bogavante se enfríe dentro del propio líquido de cocción, siempre tapado.
  • Cuando esté frío, lo sacamos del agua y lo dejamos escurrir unos minutos. Retiramos los hilos y la tabla, y lo guardamos en la nevera para después poder despiecearlo con más comodidad.
  • ACEITE DE ALBAHACA
  • Para preparar el aceite de albahaca, lo primero que hacemos es separar las hojas de las ramas.
  • Nos quedamos únicamente con las hojas; las ramas se pueden aprovechar más adelante para aromatizar un caldo o incluso el agua de cocción de una pasta.
  • Una vez limpias, ponemos un cazo con abundante agua al fuego, esta vez sin sal. Cuando rompa a hervir, añadimos las hojas de albahaca y las escaldamos apenas 10 segundos.
  • Inmediatamente después, las pasamos a agua muy fría con hielo para cortar la cocción.
  • Cuando las hojas estén frías, las escurrimos y las prensamos con las manos para eliminar toda el agua posible, igual que haríamos con unas espinacas.
  • Ponemos las hojas en el vaso triturador, cortadas un poco a groso modo, añadimos el aceite y trituramos hasta obtener una mezcla bien fina.
  • Por último, filtramos el aceite con un filtro de café y lo guardamos en la nevera hasta el momento de utilizarlo.
  • ARREGLAR EL BOGAVANTE
  • Empezamos separando la cabeza de la cola y retiramos las pinzas grandes, las patas laterales y la cabeza.
  • Las branquias sí las desechamos, pero es importante guardar tanto los jugos que vaya soltando el bogavante como las partes aprovechables de la cabeza.
  • Primero, con ayuda de unas tijeras, pelamos la cola con cuidado para que quede entera y limpia.
  • Después, con un mazo o con la parte trasera del cuchillo, damos unos golpes suaves a las pinzas para poder sacar toda la carne.
  • Por último, retiramos las partes cremosas adheridas a la cabeza —el coral— y las reservamos junto con el líquido que habíamos guardado anteriormente.
  • CREMA DE BOGAVANTE
  • Para preparar la crema de bogavante, empezamos triturando la nata junto con el coral y los jugos reservados de la cabeza.
  • Aparte, en un cazo, fundimos un poco de mantequilla con un chorrito de aceite. Añadimos la chalota picada y la rehogamos durante un minuto aproximadamente.
  • Después incorporamos las cáscaras del bogavante y seguimos rehogando un par de minutos más para potenciar todo el sabor.
  • ñadimos entonces el brandy y dejamos que reduzca unas dos terceras partes. A continuación, incorporamos el concentrado de tomate y removemos bien para integrar todos los ingredientes.
  • Vertemos parte del agua de cocción del bogavante, tapamos el cazo y dejamos cocer suavemente durante 5 minutos.
  • Después añadimos la mezcla triturada de nata y coral, removemos bien, volvemos a tapar y prolongamos la cocción otros 5 minutos más.
  • Probamos la crema y corregimos de sal si hace falta. Aromatizamos con una pizca de pimienta blanca removemos y apagamos el fuego.
  • Dejamos reposar la crema unos 10 minutos para que termine de asentarse.
  • Finalmente, colamos la crema con un colador de malla fina, presionando ligeramente para extraer todo el líquido y aprovechar al máximo el sabor.
  • LOS FIDEOS
  • En esta receta voy a utilizar fideos de fideuá, los clásicos agujereados.
  • Ponemos el caldo de pescado en un cazo —os dejo arriba el enlace a la receta en el canal — y, cuando empiece a hervir, añadimos los fideos.
  • Removemos ligeramente y los dejamos cocer a fuego suave, tapados, durante 5 minutos.
  • Pasado ese tiempo, incorporamos la crema de bogavante. Aquí está realmente la esencia del plato, porque es lo que va a darle toda la intensidad y profundidad de sabor.
  • Mezclamos con cuidado, y dejamos cocer un minuto más.
  • continuación añadimos un poco de bogavante picado: los trozos más pequeños, las partes de los codos y las zonas más estrechas de las pinzas, que también tienen muchísimo sabor.
  • Terminamos con una pizca de pimentón de La Vera, un poco de cebollino recién picado y una punta de parmesano rallado, que aportará todavía más cremosidad al conjunto.
  • Apagamos el fuego… y vamos a emplatar.
  • EMPLATADO
  • Para conseguir un emplatado más profesional, colocamos un aro en el centro del plato y lo rellenamos poco a poco con los fideos.
  • Presionamos ligeramente para que mantengan la forma y dejamos reposar unos segundos antes de retirar el aro.
  • Encima colocamos unos trozos de bogavante formando una pequeña pirámide; la idea es darle altura y presencia al plato sin recargarlo.
  • Con el bogavante ya colocado, añadimos alguna hoja de albahaca crujiente, unas flores de salvia..
  • Las hierbas y las flores aportan frescura y un punto aromático que equilibra muy bien el conjunto.
  • Calentamos ligeramente la crema de bogavante y añadimos un par de cucharadas de aceite de albahaca. Sin llegar a mezclarlo del todo, salseamos alrededor del plato para que queden esos matices de color y aroma.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio